martes, 3 de febrero de 2009

Persona


Ha sido sindicalista. Ha sido ministra de Asuntos Sociales. Ha sido política durante más de diez años. Ahora es Primera ministra de Islandia...pero muchos de nuestros periódicos muestran el siguiente titular: una ex-azafata lesbiana nueva primera ministra de Islandia.

Tanto desde el punto de vista de la discriminación positiva, como de la otra (verdaderamente perniciosa) parece que la condición sexual de la persona (cuando no se interpone la religiosa) sigue calando en la vieja España, refiriéndome por tal a nuestro amado país y todos sus amados habitantes, desde la prensa de izquierdas hasta toda la demás.

Pero parece que estos vikingos herederos de Erik el Rojo (llamado así por su pelo puesto que se situaría en el siglo X-XI) nos llevan bastantes siglos por delante (no en vano, llegaron a América antes que Colón ¿no?). Me atrevería a aventurar que ha ganado las elecciones, además de por coaligarse con los verdes, etc., por su valía. Al menos, como diría el refranero, está ahí por lo que vale....y probablemente se dedique a gobernar y todo eso, y no a participar en debates sobre por qué es así o no es asao...vamos, que se dedique a trabajar. Como digo, estos nórdicos puede que no sólo nos lleven la delantera en educación (me refiero a la hastalasaciedad conocida cita a propósito del modelo educativo finlandés), sino en haber superado debates de mujeres sí, mujeres no, homofobia si, homofobia no...etc, de los que se nutren los "debates" de nuestras "televisiones" (el entrecomillado es, efectivamente, alevoso y, por supuesto, doloso, culposo y malicioso). Por no hablar del machismo enquistado de la España que retrató García Lorca y que vota a la izquierda...

Y es que en nuestro suelo patrio evolucionamos cada vez más a lo contrario. Aquí creamos debates bastante absurdos a partir de supuestos reales absolutamente dispares. Todo por mantener un juego bastante penoso de ideas atávicas heredadas de los años del franquismo o de los que lucharon contra él y siguen instalados en lo mismo.

¿No tendría que preguntarse el resto del mundo, si el hecho de que un negro haya llegado a la presidencia de EEUU, que una mujer gobierne Alemania o que otra mujer (¡lesbiana!) sea Primera Ministra de Islandia no responderá a la valía personal independientemente de cuotas y crisis ideológicas o económicas?

Más que el resto del mundo, nuestro pequeño universo que es España, donde el PP pierde el llamado voto gay por una alineación (o quizás conjunción planetaria) absurda, o el PSOE saca a Zerolo en los mítines preelectorales con su discurso orgásmico, pero no cuando éste se manifiesta en apoyo al Sáhara. En fin...nosotros a lo nuestro y que evolucione el resto.