martes, 7 de marzo de 2017

...si no tengo caridad....



Parece que está de moda no tener caridad....!!! Desde el laicismo, se rechaza con gran virulencia esta impostura que el cristianismo nos trajo de la mano de su fundador (de quien, asombrosamente se duda que existiera...a pesar de las fuentes romanas...).....y desde la religión se rechaza -lo cual no es sino un enorme atentado contra los principios de la caridad-, a cualquier otro que no entre en los cánones canónicos (ya me entendéis...)....

No se me olvida aquel alegato contra el padre Ángel que, un militante anticaridad, lanzó en el programa Viajando con Chester...vamos, que poco más o menos que lo que hacía este santo moderno (el padre Ángel), fomentaba la pobreza y las desigualdades del mundo....

Aquel alegato sonaba como los tratados de utopía....pero tomados en serio:...."en el país de cucaña todo es posible......todo lo que vaya contra el país de cucaña es mal".....sé que es muy burdo...pero es que viendo a aquel tío lanzar exabruptos contra aquel gran hombre, uno se quedaba algo descolocado.


Y es que la caridad no está de moda. Estos últimos meses hemos visto ejemplos bastante...bastante... "reales" (léase aquí emoticono con sonrisa).

La crisis de los refugiados trajo a nuestras conciencias a miles de personas (mujeres, hombres...niños) que morían ahogados en el Mar Egeo, ese que alguna vez hemos visitado en un crucero de esos de ocho pisos que lanzan toneladas de inmundicia por todo el mar (y exhiben algunas más...).  Más aún, a las fronteras donde siglos atrás llamaban los ejércitos turcos invadiéndonos (y que sirvió de inspiración a Mozart para componer El Rapto en el Serrallo). A esas fronteras de Europa del Este que se liberaron del yugo soviético...llegaron otros tantos miles de personas huyendo de la muerte (literalmente!)....¿y cómo se les recibió? con gases lacrimógenos, alambradas y zancadillas....y, ¡oh
 paradoja!, el país que provocó la Segunda Guerra Mundial, Alemania, fue el único que se prestó a abrirles las puertas, aun a costa de su propia estabilidad social.

Sobre la conciencia de todos y cada uno de los europeos han de pesar todavía aquellas imágenes de muerte en el Egeo....que pronto sustituyeron a aquellas otras de la isla de Lampedusa, donde nuestro Papa gritó a un mundo absolutamente sordo: ¡¡¡¡¡vergüenza!!!!!

Ahora llega un magnate a la Casa Blanca y, tras jurar con una Constitución que habla de la felicidad de los hombres (y además con el ejemplar con el que juró Lincoln...) dice que muchos miles de personas no tienen derecho a entrar en su país....estrictamente, porque él quiere....y que tantos otros miles de sus compatriotas, no tienen derecho a una cobertura sanitaria mínima.

Aquí en nuestro país no podíamos ser menos...y tras la euforia de algunos emocionados delegados de educación que quieren inculcar todo lo inculcable en los colegios e institutos sobre la identidad de género...reacciona una asociación que dice que sólo hay dos cosas en este mundo...y me evito la enumeración porque me sigue causando estupor y risa.....y pasean un autobús para que se vea bien que lo otro no existe, y que si existe, es una aberración, una enfermedad, algo que se puede curar.....vamos, que vuelven a traer dolor, más y más dolor a esas personas que en las últimas décadas veían un hilo de esperanza, una posibilidad de expresarse como todos sus congéneres....y tras minutos de conversación decirnos...por cierto, soy un hombre....o soy una mujer....

Esa valiente asociación no hace oídos a aquello de acoger a los que se sientan perseguidos, señalados, etc, etc, etc...sino que los señala y hace que toda la sociedad quiera desmarcarse de ellos, de los transexuales, etc, etc, etc, etc...cometiendo la indignidad de llamarlos "nueva inquisición"......y es que desde hace años, todo está al revés.

Esta Europa que nos pone a toda pastilla el Himno de la Alegría, aquello de "Hermanos..", etc, etc, etc...se está dedicando a solucionarlo todo con dinero y sin principios. Lo único que sabe hacer es (como decíamos de jóvenes en las partidas de cartas) "cogérsela con papel de fumar" y no reacciona ante nada. Bueno, sí, reacciona a tiempo para que no puedan llegar los refugiados a nuestro territorio y tengan que morir o malvivir en tierra de nadie. Reacciona a tiempo de permitir que entre en el Parlamento europeo toda la escoria populista que su inacción ha ido creando. Reacciona no haciendo nada cuando un descerebrado insulta a las mujeres. Aquí no pasa nada.

Muchos articulistas hablaban de que el feminismo y la ideologías LGTB estaba socavando los cimientos de nuestra sociedad....me temo que erraban en el actor, porque, si bien es cierto que los cimientos de nuestra sociedad y nuestra civilización están cada vez más socavados, lo es por todo lo que están "logrando" las instituciones europeas. El Reino Unido se va de Europa. No hay unidad frente al terrorismo. Ya casi hemos olvidado la situación de los refugiados. Y, por si no nos acordamos, en 2004 se rechazó un proyecto de Constitución para Europa ¿alguien sabe por qué?

La foto es desde un avión....por aquello de que "desde el cielo se ve todo distinto"......

sábado, 28 de noviembre de 2015

Nostalgia (2)


Como se acerca la Navidad, los que ya estamos entrando en ciertos años empezamos a cambiar nuestra visión de esas fechas. Es posible que sólo queden recuerdos de aquella etapa de nuestra vida en que la Navidad era la Navidad. Por esta razón, no es difícil encontrar personas de nuestra generación a quienes entristezca todo este período.

Ello principalmente por las ausencias. Es lo malo de recordar, que llega un momento de la vida en que determinadas situaciones quedan ya en el recuerdo. Aquellos días felices de reunión han cambiado porque muchos de nuestros seres queridos han ido muriendo y todo aquel imaginario que teníamos montado de manera imperceptible pero presente, ha desaparecido.

Ahora, ese presente tan distinto a los días que vivimos de niños, es como una instantánea que se impone a nuestros recuerdos, mostrándonos qué es la vida. Mostrándonos el ineludible devenir de nuestra existencia, y la imparable acción destructora del paso del tiempo.


La única medicina es el famoso Carpe Diem....que es una verdad como un templo, pero que a la que es difícil coger la medida. No es el desenfreno ... ni la avaricia de acciones y sentimientos ... es difícil, cierto.... pero no imposible. No se trata de vivir una vida estoica o epicúrea, se trata, simplemente (y nada menos) de vivir.

Pero nuestro cerebro, afortunadamente, es tan complejo que la propia palabra, "cerebro", "mente", se le está quedando (afortunadamente) pequeña. Y de vez en cuando nos asaltan un olor o una canción que nos llevan a aquel o a aquel otro año. Y, de repente, sin apenas percibirlo, la nostalgia se instala en nuestro corazón. Tal vez no es tan malo querer pensar, sin torturarnos, en aquellos momentos, en aquellos años ... en aquellos días que podríamos haber mejorado. Es lógico que el adulto recuerde con cierta severidad aquellos días de juventud, imposibles de cambiar (afortunadamente) .... pero también es necesario caer en la cuenta de que sin todo aquel cúmulo de situaciones, no seríamos lo que somos ahora, para bien o para mal.

Uno de los ejercicios más bonitos que encuentro para conjurar esa nostalgia es volver  a leer aquellos libros que formaban nuestra primera biblioteca. Es, ciertamente, muy reconfortante. Partiendo de la máxima pocos pero doctos libros, hay lecturas que son recurrentes y tremendamente nuevas cada vez que las cogemos. Y es que Shakespeare a los doce años, ....¡¡¡no es Shakespeare a los cuarenta y dos!!!  No digamos el Quijote. ¿Cuántos de nosotros no quisimos quemarlo en el instituto? El test del lector es una de las mejores formas de valorar cuánto hemos cambiado...y, sobre todo, cuánto de bueno hay en nosotros. Cuánto de bueno sigue habiendo a pesar de todos los años que la vida nos ha ido llevando y trayendo por aquí y por allá. A pesar de que pensemos que en algún momento de nuestra vida, el adulto ha olvidado los sueños del niño. A pesar de que sintamos cierta decepción por haber perdido aquella espontaneidad, aquella capacidad de sorprendernos.

Estoy seguro que en algún momento, alguno de nosotros ha cogido uno de aquellos libros y tras llevar varios días leyéndolo, disfrutándolo, riéndonos y....sorprendiéndonos...una lágrima de alegría ha brotado de nuestro corazón y ha recorrido aquel rostro juvenil que estaba escondido detrás de capas de maquillaje de falsos prejuicios adquiridos, ideas preconcebidas y falsas imposturas que esa, a veces hipócrita, recua de convencionalismos que muchos se empeñan en imponernos como vida en sociedad, había escondido.


Aunque no vuelvan aquellos tiempos, siempre tendremos todo lo bueno que alberga nuestro corazón. Tal vez nos entristezcan los recuerdos, pero la alegría de aquellos días, permanece como un valioso activo de nuestro corazón que hemos de explotar sin miedo. Es nuestro, nunca lo vamos a perder, muy al contrario, crecerá, a pesar de la ineludible velocidad con que el tiempo nos lleva por esta vida. Aunque no estemos en la villa toscana de don Pedro, dentro de nuestro corazón hay mucha más luz.


viernes, 27 de noviembre de 2015

Intolerantemente tolerante



La verdad es que a mi carácter sanguíneo y mi verborrea cotidianamente incendiaria, le va que ni pintado este cartel de ese gran genio....pero lo cierto es que yo, conmigo mismo, soy bastante políticamente correcto...¿será porque me conozco?

Hoy por hoy circulan miles de adagios como esta genialidad del director de Match Point o Manhattan, mostrando, de una manera más o menos burda, aquello de l'enfer sont les autres...es decir,  en un ejercicio de esa intolerancia que se contrapone a nuestro espíritu gregario y comunicador.

Hoy por hoy publicamos por doquier en nuestras redes sociales (cada ser humano que se precie debe de tener tres....o cuatro), lemas que nos diferencian de un nutrido sector de personas (el resto de los mortales si nuestro ego es enorrrrrme....o algunos seres que pululan por ahí), adagios que ponen de relieve que en esta vida hay listos y tontos....y.....por supuesto....nosotros estamos en el grupo de los listos...o como dice el gran Woody...de los inteligentes.

Siempre me ha impresionado todo eso. Pero lo que más me ha impresionado, es lo fácil que es usar la palabra tolerante...y lo difícil que es serlo....

En el plano de las situaciones humanas no constitutivas de delito....la tolerancia está llegando a ser extremadamente difícil de practicar ... ello en un país que atravesó una dictadura hace no mucho...¿somos tolerantes de verdad? ¿toleramos las opiniones que consideramos estúpidas?........¿ahí está el error!...la tolerancia ha de dirigirse hacia las personas. Debemos ser extremadamente tolerantes con el principio de que todos somos iguales y que nadie, ministro o no ministro, noble o villano, está por encima de nadie...

Lo que pasa es que queremos llevar la tolerancia sobre las opiniones, cuando, por sí mismas, las opiniones son cosas futiles, circunstanciales. La propia palabra lo está diciendo.

Es cierto que en las redes sociales, muchos tratamos de verter una imagen idílica de nuestras opiniones y que, si somos medianamente civilizados, intentamos no utilizar demasiados exabruptos....sobre todo con las personas que nos son cercanas....pero, probablemente, flaco favor le hacemos a la democracia misma...porque precisamente, si como ciudadanos no somos capaces de argumentar sin caer en el insulto o la falta de respeto, contra lo que nos parece, absolutamente intolerable ¿qué clase de democracia estamos construyendo?

Los terribles atentados yihadistas están polarizando, de nuevo, la actitud de la sociedad española. Pero llama la atención la virulencia que, antes de que se produzca nada, se está empezando a vislumbrar en algunos columnistas o politicuelos venidos a menos....demostrando que, si bien es sintomático que se caiga en seguida en la descalificación, aún más lo es que las posiciones políticas se adivinen claramente detrás de la opinión que una u otra persona tiene de esta terrible situación.

Por poner un ejemplo clarísimo, y que se encuentra en mis antípodas ideológicas, no hay más que ver  la reacción contra varios artistas e intelectuales posicionados en torno a aquel "no a la guerra". Unos minutos después de que se movilicen contra la intervención armada que todos conocemos por los medios de comunicación, algunos de esos medios de comunicación cargan contra este colectivo con una virulencia verbal sorprendente....si no estuviéramos en España. 

Podría poner ejemplos de otra índole, pues los hay del mismo cariz. Como mínimo, esto es señal de en qué pobre situación se halla el estado de opinión de la sociedad española y, sobre todo, qué condicionados se hallan los medios de comunicación.

Algo impensable hace años ocurre hoy con mayor normalidad: plataformas de mass media aglutinan en su seno publicaciones y cadenas de televisión del más variado cariz ideológico, detrás de lo cual está la inteligente posición de abarcar todo el mercado de opinión para abarcar a todo perfil de consumidores....pero claro, si el compromiso verdadero desaparece ¿donde queda la verdad? ¿dónde quedan los principios? ¿donde queda lo auténtico?

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Aquellos discos de 33 revoluciones...




Muchos hemos vuelto al disco. A sentir las imperfecciones de la aguja sobre esos mágicos círculos negros, que sonaban en el tocadiscos y que guardábamos como tesoros.
 
Este quinteto de Schubert es una de las maravillas de este genio vienés. Atención al segundo movimiento, los que oigáis El mundo de la fonografía, viejos seguidores de Radio-2.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Brahms, Rubinstein, Haitink.



Con los tres nombres que componen el título de esta entrada, no habría que escribir nada más.....................pero, como medio-dueño de este blog, voy a escribir unas letras.......una pequeña lágrima de los replicantes........

El concierto para piano nº1 de Brahms es probablemente, para mí, una de las mejores obras del compositor hamburgués. A mí me gusta más que el nº2 porque no es el "gran concierto para piano", con grandiosos movimientos y pasajes orquestales absolutamente increíbles. Eso es el número dos (para mí). Pero el número uno tiene compases tan sublimes, que parece increíble que tenga el número 15 de opus (claro que esto en Brahms no es nada raro...).

El primer movimiento está articulado, dirían los críticos, a partir de uno pocos temas arquitectónicamente perfectos. Esto, que a primera vista no dice mucho, es para mí sencillamente que Brahms aprovecha su dominio de la orquestación, por ejemplo, para que el piano nos lleve por unos pasajes absolutamente sublimes. No es casualidad que la trompa tenga momentos inolvidables (oíd su cuarteto para trompa), tampoco es casualidad el uso de los vientos....(qué difícil era después de Beethoven...o Schubert), o tampoco es casualidad el ímpetu del piano...no hace falta decir más...porque faltan miles de cosas por decir de este primer movimiento. Comprobadlo...

El segundo movimiento surge de la nada, con una cuerda en "gran" sordina y unas maderas....sin comentarios (Mozart, Beethoven)...pero...ay el final! es el final de una partitura de Bach....una resolución, unos compases finales que semejan las arquitecturas de Juan Sebastián. Pero ¿y la entrada del piano en este segundo movimiento?, unos divagantes e insinuadas cuantos compases que introducen el primer tema (por cierto que el segundo motivo es igualito que uno de los más contundentes temas de Parsifal, esas siete notas entonadas de forma solemne por la cuerda).......

Y llega el tercer movimiento.

lunes, 15 de abril de 2013

Pau Casals



La otra noche pude disfrutar este documental sobre Pau Casals. Mi querido Jesús Jareño me dió a conocer sus suites para celo...y más de diez años después me sigue sorprendiendo y emocionando. Es impresionante el hecho de que estuvieran ocultas en el tiempo hasta que este músico las redescubriera, las rescatara de olvido.

Pero lo que más me ha llamado la atención de los testimonios de Casals en este documental es la claridad del juicio y el compromiso inmediato de sus ideas. Ya a la altura de 1933, se había situado con claridad frente a las dictaduras soviética y nazi. Ya después del mes de julio de 1936 habló con claridad sobre el sentido de la Novena de Beethoven.

Si leemos los tibios testimonios de políticos de la época de entreguerras, no podemos quedar ajenos al contraste de estas opiniones con la de Casals, lo que resulta enormemente ilustrador.

No dejéis de saborear este testimonio tan elocuente de lo que debe ser la lucha por el árbol que es la Humanidad.

lunes, 11 de marzo de 2013

Pintura holandesa (I)





Para un aprendiz, el cuaderno que editó el Thyssen hace casi diez años sobre maestros holandeses es muy recomendable. He rescatado de un vídeo este fragmento de aquella divina serie Cierta idea de Europa. Aquí tenéis la parte dedicada a la pintura holandesa. El guión es magnífico.  Os aconsejo el capítulo entero.