sábado, 18 de junio de 2011

Berlín, 1939



Desde principios del siglo XX, Berlín fue convirtiéndose en faro de la cultura y la ciencia occidental. Sin embargo, treinta años más tarde, con la excusa de erradicar el comunismo, se permitió el acceso a uno de los peores asesinos que ha conocido la historia. Adolfo Hitler.


De esta manera, cualquier turista bienpensante que visitara Berlín por aquellos años podía observar cómo civilizados europeos que leían a Kant y escuchaban (o interpretaban) a Mozart, miraban para otro lado mientras los judíos, los comunistas, los homosexuales y otros señalados por los nazis como degenerados, eran linchados públicamente. Al mismo tiempo, como digo, todos los europeos bienpensantes recordaban el olor y la luz de sus paseos por Unter der linden mientras oían aquella bonita canción. Cerca de allí estaba uno de los primeros semáforos de Europa ¡qué adelantos!


¿Qué importaban unos cuantos rojos (los que quedaban después de la revuelta de los espartaquistas), judíos y maricones?



¿Acaso nadie renunció a viajar a aquella maravillosa ciudad que era Berlín para no toparse con los gorilas de camisa parda y la plaga de banderas nazis que invadía poco a poco la vida de los alemanes?



Escribo esto con mucha pena, sobre todo por algún amigo (muy amigo) de la blogosfera que disfruta paseando por San Sebastián, aunque estoy seguro de que me comprenderá.


Escribo esto porque pasarán muchos años antes de que vuelva a pasear por la que muchísimos miles de personas califican como una de las ciudadades más bonitas de España. Y es verdad. Pero también es cierto que un alto porcentaje de sus habitantes ha trasladado su confianza a Bildu, ese corderito con muchas pieles de corderito al que un lobo maneja como una marioneta (no hemos tenido que esperar mucho para verlo). En fin. Decir esto no es demasiado políticamente correcto, pero el tándem Moncloa-Carrera de san Jerónimo-Tribunal Constitucional ha conseguido lo que la gentuza de ETA no ha logrado en todos estos años: dar a la izquierda aberchale más poder político que el que nunca hubiera soñado. Esto, amigos, es muy distinto a lo que ocurrió cuando apareció Euskadiko Ezquerra. Muy, muy, muy distinto. Pero bueno, han conseguido que muchos vean lo negro, blanco.


Ya casi al día siguiente de las elecciones municipales, muchos de aquellos que habían defendido la "limpieza" de las gentes de Bildu decían aquello de "ese de allí sí, pero yo nunca estuve de acuerdo", además la ley de partidos era fascismo (ay ay ay, cómo cambias los significados de las palabras).


En fin, por fortuna, la cúpula de ETA se descabeza día sí, día también. Y es verdad, pero quiero llamar la atención sobre dos fenómenos paralelos que han coincidido casi en la misma semana: el inicio de linchamiento de muchos concejales del PSOE y del PP en el País Vasco, y el intento de secuestro del Parlament de Cataluña. Esto no es casual, y no quiero aludir con ello a teorías conspiratorias. Quiero decir que desde hace bastante tiempo se está gestando esta ideología de la acción que busca la "democracia real" (es decir, ellos sí saben lo que es la democracia, los que votamos, no). No me refiero a la plataforma 15-M ni a los indignados. Me refiero a páginas web como rebelión. org, donde leí un artículo interesantísimo sobre La vida de los otros, a la que tachaba de infantil por no exponer el contexto (¡¡¡!!!) de la RDA...y similares.


La radicalización de un sector de la juventud es algo que se ha olvidado y que ha ido creciendo hasta ocupar (y no saben hasta qué punto) las universidades. Me río de los grupos anti-otan que operaban en mi instituto de bachillerato allá por los ochenta.


Para terminar ¿adónde queremos llegar? A lo que ocurrió con Weimar y con la II República española (siendo muy generalistas) la laxitud, las mediastintas y el victimismo de la izquierda moderada es la puerta de entrada del autoritarismo y el radicalismo. El afán de querer meter a las zorras en el corral de las gallinas en nombre de la democracia, acaba con la misma. Ese es el peligro que corremos. Rubalcaba es listo...pero no tanto.

1 comentario:

Manuel Ariza Canales dijo...

Sí, gallinas inocentes y zorros tan astutos como psicópatas...
Buen verano, Fidelio.