martes, 21 de abril de 2009

Persona (y 2)



El grandísimo músico Jordi Savall ha roto una lanza en favor del reconocimiento de las lenguas cooficiales por parte de la UE. Lo ha hecho esgrimiendo un argumento, según mi corto entender, casi irrebatible: el respeto a la persona.





De esta noticia se hacía eco uno de los periódicos más respetados por este que suscribe (y que escribe), La Vanguardia. Aquí os dejo el enlace http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20090420/53686618867/jordi-savall-defiende-el-reconocimiento-de-las-lenguas-cooficiales-en-la-ue-por-respeto.html.





A mí, que me encanta cargar contra todas las opiniones (incluyendo las mías) porque creo firmemente que lo verdaderamente respetable es la persona, me ha parecido que el leitmotivo del respeto a la persona es un buén punto de encuentro para todo lo que quiero contarles.





Justo el día antes de que el mandatario iraní cargara con sus artilleros contra Israel, estuve viendo la emotiva Lista de Schindler. Hay una imagen que nunca dejará de sobrecogerme: cuando sistemáticamente, abren las maletas de los judíos, sistemáticamente clasifican sus objetos, y sistemáticamente, amontonan las fotos que iban encontrando encima de una mesa. Ello porque a esos judíos, sistemáticamente, los iban a exterminar según un esquema trazado años antes (de una manera sistemáticamente minuciosa). Por eso, cuando se comparan las violaciones de los derechos humanos que comete Israel con el holocausto, sinceramente y con todo mi respeto hacia las víctimas palestinas, me parece, como mínimo, una falta de respeto. Aquí os dejo otro enlace del artículo que más me ha gustado porque llama a las cosas por su nombre http://www.abc.es/20090421/opinion-firmas/gentuza-ginebra-20090421.html.





Hoy o ayer, el ex presidente del Tribunal Constitucional ha dicho que el matrimonio homosexual es una monstruosidad jurídica, es otro mundo en el que no le gusta vivir (este es un burdo resumen hecho por mí). Probablemente tiene razón desde el punto de vista jurídico, porque los fundamentos del texto legal huelen un poco a cosa-política-hecha-con-prisas y el articulado parchea algunos párrafos del Código civil, etc, etc, etc. Pero es una falta de respeto. Defiendo el derecho a la opinión y a la crítica del ex presidente del Constitucional, con la misma fuerza con la que defiendo el respeto a una opción jurídica (que no de derecho canónico, sobran las explicaciones) sobre el establecimiento de un contrato matrimonial entre personas del mismo sexo. Eso, en esencia, es el respeto a la persona, a-la-per-so-na.





Volviendo a mi admirado Jordi Savall. Hace asímismo una encomiable argumentación hablando de otras lenguas que son inestimable patrimonio de Europa como el occitano (Li contes del Graal). Pero, si se me permite el matiz. Opino también que, en el estado actual de cosas, la fuerza del reconocimiento que puede alcanzar una lengua está en el peso político de sus hablantes. Así de claro. Dicho de otro modo, no hay un partido nacionalista occitano, a pesar de que la historia permitiría una argumentación bastante evidente y, si cabe, con el mismo peso que aquí en España, ni una presión, similar por ejemplo, en el país vasco-francés a la hora de ejercer el derecho a utilizar el euskera en lugar del francés (sí, sí, ya seeeé que las diferencias son bastante evidentes). Habla Savall del ejemplo del lituano, con tan solo un par de millones de hablantes, pero tras el cual hay un territorio y un estado...hombrem, aquí ya flaquea un poquito el argumento. En primer lugar porque si tiramos del hilo de la historia, podemos encontrarnos alguna sorpresa. En segundo lugar porque la raíz clásica del estado (lengua, población y territorio) ha dejado de servir al nacionalismo, que ahora habla de voluntad (y eso sí que es infalible). En tercer lugar, porque tras el pueblo lituano hay una historia de reivindicación tan fuerte o más que la de Cataluña (esto levanta ampollas, lo sé, pero, como una opinión más, es perfectamente NO RESPETABLE).





El argumento de Savall goza, no obstante, de gran peso, pero ¿responde a la realidad o a lo que debería ser? Desde luego, ese mismo argumento podría ser esgrimido por muchos padres que desearían que sus hijos estudiasen en castellano en colegios públicos y con itinerarios de igual calidad que los del idioma......valenciano (¿a que creían que iba a decir catalán o mallorquín?, queda pues demostrado que es una cuestión política, amigos, política, eso en lo en el fondo todos pensamos, independientemente de los argumentos filantrópicos, no faltos de verdad).





Mi opinión no es demasiado optimista, porque veo cómo una conquista política, el respeto a la persona, a su esencia y, por tanto las categorías que se derivan de la misma (la vida, la educación, la orientación sexual, la lengua en la que se expresa) son moneda de cambio para los políticos, que ven en ello un potencial maleable en función de las circunstancias y de la habilidad para manejarlas (manipularlas, para dejarnos de eufemismos). Es de tontos poner en el mismo plano de hablantes el catalán y el occitano, obviamente, pero cuando se habla de conservar el patrimonio y del respeto a la persona y su patrimonio...ahí ya entramos en otro tipo de razonamiento. Una cosa es que el político y el legislador sean sensibles a la realidad social del momento, y otra cosa es echar mano del historiador o del legislador de guardia para cumplir el programa electoral (¿pero no se hacían para no cumplirlos?), y, una vez más, la legislación educativa es buen ejemplo de ello. Hace tiempo que debiera haberse legislado sobre el matrimonio homosexual, pero se hizo de ello una cuestión política. Hace tiempo que la cuestión lingüística debiera haberse resuelto en España, pero andamos aún a vueltas con el caciquismo (The Economist)...y hace tiempo que la negación del Holocausto debiera ser perseguida por la Corte Penal Internacional!! Frailuco dixit (sin Pixie).

8 comentarios:

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Fidelio.

Magnífica entrada. Poliédrica, densa y llena de tolerancia (como no podía ser de otra manera, tratándose de ti).

Me emociona la cita de Savall y, desde luego, la comparto en su aspecto fundacional. El problema es que la praxis política habitual olvida los fundamentos éticos y culturales y aboga por sacar partido (nunca mejor dicho) de la diferencia, de lo que nos separa. Además, y desde un punto de vista más práctico tu comentario sobre “Opino también que, en el estado actual de cosas, la fuerza del reconocimiento que puede alcanzar una lengua está en el peso político de sus hablantes. Así de claro. Dicho de otro modo, no hay un partido nacionalista occitano, a pesar de que la historia permitiría una argumentación bastante evidente…” Creo que, en este punto tu argumentación es muy sólida, pese a quien pese, ajena a cualquier atisbo ideológico.

Sobre Savall, creo que conoces mi admiración por este excepcional humanista (es mucho más que un músico; por cierto, la presentación en La Vanguardia como “El violonchelista musicólogo catalán Jordi Savall” da un poco de risa… al confundir violonchelista por violagambista), su sentido de la tolerancia, del respeto, su sabiduría (no sólo musical). Le admiro desde hace años. Y como él mismo señala, “En situaciones de conflicto la lengua se convierte en un "arma muy peligrosa", o “pedir que un lenguaje de comunicación no sea utilizado como elemento de "exclusión".” Debería aplicarse este principio, sin duda, en Cataluña; Valencia y Baleares, también (en Galicia, el nuevo presidente ha prometido aplicarlo; veremos).

Sobre las comparaciones habituales de los antiisraelíes, antisemitas, y demás especies animales, prefiero no detenerme mucho. Es nauseabundo que, con todo lo que ha demostrado la Historia, con todos los detallados estudios y testimonios contrastados de las víctimas de la Shoah, existan individuos que se permitan ese tipo de declaraciones amparándose en la libertad de expresión (el presidente iraní ha sido recibido hoy en su país como un héroe nacional, tras la “exhibición” antisemita de ayer… sin palabras; y en el día de la Memoria del Holocausto).

Un abrazo

Muñeca de trapo dijo...

Buenos días, amigo Fidelio!!!
Desde mi punto de vista, o mejor de entendimiento, tu entrada es...Brillante!!.

Me parece maravilloso que,sea irrebatible el respeto a la persona. Una opinión no compartida ( entre otros) por parte del presidente iraní, Mahmud Admadineyad, que acusa a Israel de racista,...¿?

Desde mi modesta opinión, El argumento de Savall, mas bien responde a como deberían ser "las cosas" y no como son,..una cuestión política, convirtiendo a las personas en "ciegos enamorados" que cansados de tanto sentido racional, necesitamos actos mas emocionales,...el respeto a la persona, a su esencia y como bien dices,todo lo que se derivan de la misma.
Un fuerte abrazo.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Hola Rogelio. Emocionante (e inmerecido) comentario!!

Tengo que decir en mi contra, que, en ocasiones, la tolerancia es un ejercicio, una disciplina que me impongo. Tal como hace nuestro admirado Jordi Savall cuando hace esa, digamos, declaración de intenciones. Qué empeño tienen muchos catalanistas en hacernos olvidar que el catalán es una lengua bellísima, y que la historia de Cataluña no se explica sin la del resto de España. Pero bueno, ese es otro debate.

Muy bueno lo de violonchelista. Yo me río todos los años cuando veo en el telediario cómo presentan la bendición Orbi et Orbe (cada año inventan una declinación nueva). En fin, gazapos de los que le gusta reirse a este cursilindo.

Respecto de Jomeini reencarnado, corregido y aumentado, te dejo un comentario en tu entrada de hoy.

Un abrazo, y gracias por tu comentario!!

Fidelio en el bosque animado dijo...

Hola Muñeca de Trapo!! Muchas gracias por tu comentario y tus elogios (siempre inmerecidos y no es falsa modestia)!

Qué razón tienes a la falta que hace, que tenemos de emociones positivas, es decir, no excluyentes. Qué falta tienen muchos de irse de vacaciones. Unos por un tiempo, otros...perpetuas.

Este tipo de neoayatolás son peligrosísimos. Afortunadamente, parece que se les controla tanto dentro de su país (aunque no nos lo parezca)...como fuera. Para colmo, la ONU contribuye a su desprestigio dándoles pábulo. Es muy triste. Es que estamos hablando de un país donde se ahorca a los homosexuales (como decía Tresch), donde a las mujeres se las puede ejecutar por razones que ni nos pasarían por la cabeza...en fin, no hay palabras.

Muchas gracias por tu comentario! Un abrazo!

García Francés dijo...

D. Fidelio, gracias por su visita y por mostrarme el camino a su blog y a esta entrada de hoy que me ha dejado anonadado. Para bien, no tema.

Un saludo muy cordial, amigo.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Mr. García, gracias a vd. por su visita (faltaría más) y su pronta respuesta-comentario. Anonadado me he quedado yo también tras visitar su blog...sí señor...

Con la misma cordialidad, muchas gracias por su comentario!

El rincón de Chiriveque dijo...

Hola Fidelio,

Aceptanto tu invitación me he permitido la licencia en comentar en este post cuyo tema me toca tan de cerca.

Simplemente hacer algunas matizaciones: la situación en Francia de las lenguas no francesas es absolutamente deplorable, expulsadas de la oficialidad y condenadas a desaparecer. Me entristece que haya personas en España que desean esa situación, simplemente porque les importa más que siga en pie el concepto cerrado que ellos tienen de la idea de España que la extinción de lenguas, que no lo olvidemos, son cultura...

Sobre "The economist" no tengo palabras, me he sentido insultado por lo que dice ese diario, que apoya sin paliativos el monolingüismo castellano obligatorio para todos (no lo dice directamente, pero da a entender que esa situación sería la deseable. Franco no lo hubiera dicho mejor).

Y, por último, me imagino que te referías al inicio de tu post al señor Manuel Jiménez de Parga... Poco se puede decir de alguien que es ultraderechista o cercano este posicionamiento.

Un saludo.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Hola Mr. Chiriveque!! Me alegra mucho recibir tu visita.

Creo que las situación de las lenguas de Francia es bastante distinta que las de España. Ello porque, por ejemplo, el provenzal, la lengua de Oc, sólo estos dos ejemplos, no han tenido la trayectoria histórica de lenguas como el catalán o el gallego. Me remito, por ejemplo, a la producción literaria.

Desde el punto de vista histórico, su trayectoria ha sido también muy distinta, dado que el centralismo parisino (que tampoco se puede comparar con el de Madrid) ha absorvido el resto del país creando un modelo de estado que culmina con Napoleón (haciendo un resumen brevisísimo).
Otra cosa es el tono despreciativo que se utiliza en algunas instancias (de manera recíproca) a propósito de las lenguas cooficiales, vamos, el pensamiento de elefante que entra en una cacharrería. Pero es que la cuestión no es esa. Lo que adultera el debate es la politización, puesto que, y ya lo dijo Juan Marsé por enésima vez, en la calle no hay ningún problema.

Los análisis de la revista The Economist son, valga la expresión, "muy americanos". En el sentido de que no utilizan las mismas claves de pensamiento a la hora de analizar los problemas de un país que los que puedan utilizarse por parte de los analistas de ese país. Ellos hacen su análisis y extraen sus conclusiones sin entrar a valorar ciertos matices que a nosotros no se nos escaparían. Vamos, que hay que hacerle el caso justo sin entrar en otros derroteros. Además, independientemente de la cuestión lingüística, si convendrás conmigo en que la postura de las autonomías (independientemente de su signo político) ha sido bastante autocomplaciente. Hay cosas que carecen de sentido de Estado, por poner un ejemplo, la "Deuda histórica".

Me parece que hay demasiada susceptibilidad, y que a veces se hace demasiado caso a críticas o a posiciones ideológicas que no tienen la importancia que parecen tener.

Saludos!!